Por trece razones, Jay Asher

5.1.14


THIRTEEN REASONS WHY
Jay Asher
223 páginas
Editorial Ámbar

En la calzada de su puerta, Clay encuentra una caja sin remitente, con un mapa y siete cintas. Baja al sótano y cuando coloca la primera cinta en la radiocasete, se queda de piedra al escuchar la voz de Hannah. Hannah con la que había compartido algunas miradas, la Hannah que había cambiado de apoco, la Hannah que se había aislado, la Hannah que no llevaba más de tres semanas muerta, la Hannah que se había suicidado.


Se da cuenta que esas cintas no puede escucharlas ahí, dado que algún familiar podría bajar y oírlas, así que decide hacerle una visita a un compañero de clase quien tiene un walkman.  Lo saluda y toma prestado el pequeño aparato sin pedírselo y regresa a su casa.


Escucha el primer lado de la cinta, aun pasmado por la sorpresa, y antes de que comience a relatar la historia descubre que es una breve introducción de el resto de casetes que contienen las trece razones del porque ha decidido quitarse la vida.

A medida que el audio avanza, su nerviosismo aumenta. Si los casetes le llegaron a él, quiere decir que él es una razón por la que esta chica se suicidó. No quiere rebuscar su mención en las grabaciones, así que decide ir por orden. En la primera cinta ella cuenta una historia que pasa cuando era apenas una niña y se acababa de enamorar, en la segunda otra historia, otro conflicto, otra razón y así hasta que llega su turno. Siguiendo las indicaciones de Hannah, recorre los puntos marcados en el mapa, algunos de los sitios favoritos de ella, y otros que simplemente marcaron parte de su pasado.
Nadie sabe con seguridad el impacto que tiene sobre la vida de los demás. A menudo no tenemos ni idea. Y aun así, hacemos las cosas exactamente igual.
Este libro me lo recomendó una amiga, y se lo agradezco psicólogicamente cada vez que lo recuerdo.

Aquí hay dos narradores, Clay, quien relata como encontró las cintas, las cosas que hace, los lugares que visita y de vez en cuando, interrumpe las cintas de Hannah para opinar, a veces parece que casi lograra dialogar con ella. La segunda narradora es ella, quien habla en todas las cintas, cuenta las historias e indica lugares en el mapa que desea que visite el oyente. El lenguaje no es difícil ni llevado a una época vieja pero tampoco demasiado actual, se desarrolla todo dentro de USA, pero no recuerdo en que estado específicamente.

En alguna de las cintas, Hannah hace alusión a que su vida, los problemas de su vida, son como una bola de nieve: empieza de a poco, con una pequeña piedra que alguien pateo mientras caminaba, y la piedra, a medida que avanza, se va agrandado y llevándose todo lo que se atraviesa en su camino. La vida de ella es muy parecida, comienza con algo insignificante, algo tan minúsculo que al principio resulta ridículo que lo haya incluido en las cintas, pero cuando la gran esfera blanca comienza a ganar tamaño, llegué a comprender la real magnitud del problema.

En algún punto de la historia, llegué pensar que el libro era una buena excusa para suicidarse (no porque yo fuera suicida), dado que la vida de Hannah era tan miserable, había perdido tanto, llegó a un punto en el que estaba realmente sola, que el suicidio para ella era realmente una buena opción. Pero cuando llega casi al final, las cosas toman un giro inesperado, la lección de la novela cambia completamente, dejándome incluso una sonrisa tonta fregada en la cara, porque, al menos yo, me dí cuenta de cuan equivocada estaba Hannah.

Mi lección
con el libro fue más allá de simplemente decir: suicidarse es malo, o algo así. De hecho aprendí dos cosas. La primera es que, siempre hay más alternativas, que no hay que ver todo en blanco y negro, que hay miles de colores entre esos matices, a veces hay que simplemente darse una oportunidad y buscar ayuda, dejarse ayudar. Eso, aunque suene cliché y de clásico psicólogo que trata con adolescentes, es cierto. Lo segundo, que fue por parte de Jay, es que hay que mirar más allá de la nariz, a veces hay problemas frente a nosotros y no lo notamos. Estar más pendiente. Al final, creo que serían tres lecciones, porque hubo algo más. Con esta novela aprendí que el que no arriesga no gana, que a veces no hay que combatir los miedos, si no, simplemente olvidar cada uno de ellos y saltar

Lo leí hace bastante tiempo, pero cuando un libro logra llegarme, no lo olvido fácilmente. Es una historia muy bonita, lo tengo en mi lista de lecturas que debo repetir, y espero, al igual que yo, la disfruten muchísimo.

2 comentarios:

  1. Me llama mucho la atención este libro, lo tenía en mente hace tiempo, así que yo creo que es mi proxima lectura!! saludos!

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  2. Hola!qué tal todo compañer@ blogger@? Somos un blog de lectura que acaba de comenzar, si te apetece pasarte a echar un vistazo esta es nuestra dirección http://mdeunalectora.blogspot.com.es/ esperamos que te guste!!Muchos besos

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«Pues considero que aquella persona, caballero o señora, que no sabe apreciar el valor de una buena novela es completamente necio» Mr. Tilney.